Cierto es que el país ha
desarrollado importantes esfuerzos en el proceso de articulación
de la educación media con la educación superior, pasando
por la unión con el sector productivo.
Llevar competencias laborales tanto
generales como específicas es fundamental en proceso de formación
para el trabajo y más allá, se trata de una preparación
para la vida, que permite continuar estudios, pero también
insertarse en el mercado laboral, con competencias, de acuerdo a las
necesidades del mercado.
Los docentes y directivos han recibido
capacitación en competencias laborales y su aplicabilidad
en los Proyectos Educativos Institucionales, para que de manera incluyente
conlleven a los ajustes curriculares pertinentes. El proceso
sistemático que sugiere la incorporación de competencias
laborales requiere la participación de toda la comunidad educativa
para alcanzar el empoderamiento necesario para el éxito del
proyecto.
Una vez recorrido el
proceso de articulación se cuenta con estudiantes preparados
para el trabajo en diferentes modalidades que reconozcan las necesidades
el mundo productivo. Al tiempo se sabe que no existe capacidad ilimitada
de absorción del mercado laboral para todos los egresados que
anualmente culminan sus estudios en la media, es por ello que surge
la inminente necesidad de afianzar competencias en emprendimiento
desde la básica secundaria, para que además los jóvenes
alcancen las destrezas y habilidades para crear empresa y pasar a
ser generadores de empleo para sí mismos y otros.

EL EMPRENDIMIENTO
ES EL LIDERAZGO DE LA PRODUCTIVIDAD